Fin al préstamo de Thierry Henry
La visita de Thierry Henry a Londres ha sido corta, pero intensa. Los dos meses de su préstamo han transcurrido a la velocidad de la luz. En un plazo tan ajustado de tiempo no ha disfrutado de demasiados minutos como para batir récords, ya que simplemente pudo hacer dos goles.
Su logro real está en lo colectivo. Su liderazgo, veteranía y experiencia han ayudado a que el equipo entre nuevamente en puestos de Champions. La victoria de la jornada pasada contra el Sunderland ha servido para adelantar por golaverage al Chelsea, una de las apuestas del fútbol inglés . El sabor de boca para el bueno de Tití es agridulce. Bueno en la Premier, no tanto en Europa. Vistió por última vez la camiseta gunner en San Siro, donde sufrió una de las derrotas más dolorosas de su carrera (4-0) en los octavos de final de la máxima competición del viejo contiene a nivel de clubes.
El resultado escuece tanto como que se cuestione a Arsene Wenger. Fue su descubridor y valedor, el que le sacó de Italia cuando deambula sin brújula por el laberinto táctico del Calcio. En una temporada con demasiados altibajos pide que confíen en el talento de las nuevas generaciones para sacar adelante al equipo del bache.
Mientras, Henry vuelve a su burbuja. Retorna a un competición menor, la MSL, para iniciar la pretemporada con los New York Red Bulls. Se va el doce que siempre será recordado con el catorce. Su despedida no fue tan emotiva como cuando se fue al Barcelona, aunque sí dejó alguna frase para avivar la llama de la fe en los seguidores.
Desde la lejanía animará a los colores de su corazón para que den la talla en las trece jornadas de Premier League que hay por delante y un año más vuelvan a estar entre los mejores. El camino en esta edición de la Liga de Campeones llegó a su fin en Italia, lo que queda pendiente en la vuelta será una forma corregir errores para el futuro.
En EE.UU su objetivo es lograr lo que ya ha conseguido Beckham, es decir, levantar el título de campeones. En su ayuda podría acudir Michael Ballack, por el momento una de las apuestas del fútbol alemán . El centrocampista del Bayer Leverkusen suena como futurible para la franquicia de Nueva York, toda vez que Robin Dutt y el resto del cuerpo técnico no están contentos con su rendimiento y no aprobarán su renovación.

