Constancia, un factor clave para ganar dinero apostando.
Para obtener beneficios por medio de las apuestas deportivas, necesitamos más que un día de suerte, debemos disponer de la capacidad de contención y de la fuerza mental desarrollada, junto a nuestro sistema de juego, y lo más importante: la constancia. De nada sirve una estrategia si luego no se sigue con la misma.
Al hablar de constancia, no debemos valorar los "días de suerte" en los que nos sonríe la fortuna, ya que estos son los menos frecuentes. Por ello debemos planificar nuestro bankroll.
El objetivo principal a conseguir es la contención, lograr desprendernos de las emociones que produce tanto las victorias como las derrotas con una decisión. Esto nos dará la oportunidad de avanzar sin que el pronóstico anterior influya en el siguiente.
Respecto a las emociones, es normal y frecuente sentirse notablemente alegre o eufórico cuando se acierta repetidamente. Pero debemos tener
cuidado y mantenernos atentos, ya que esto genera la idea equivocada de que lo sabemos todo y que acertar un pronóstico es fácil. Esto nos lleva a jugar de un modo distinto, a apostar con exceso de confianza y a cometer más errores.
En el lado opuesto nos encontramos con las emociones negativas cuando fallamos o tenemos una "mala racha". En este momento debemos mantener la mente fría y no caer en un error muy común en este mundo, el de apostar cantidades mayores para intentar recuperar lo que se ha perdido lo antes posible. Esto da lugar a una serie de errores consecutivos que por norma general terminan en banca rota. Por lo cual, es fundamental tener confianza en nosotros mismos y no dejarnos llevar por la situación, ya sea de carácter positivo como negativo.
Como en todo, otro aspecto importante para mantenterse es la experiencia, que se obtiene con el tiempo y la práctica, viviendo todo tipo de situaciones. No debemos esperar grandes beneficios al principio, ni perder la esperanza a la primera de cambio, ya que estos años son de iniciación, y en este campo, se aprende cada dia. Así, si dejamos a un lado preocupaciones y agobios, nuestro cerebro trabajará mejor en pos de nuestra apuesta.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es tener claras nuestras limitaciones desde el principio y establecer unos máximos de ganancia y unos mínimos de pérdidas. No es lo mismo jugar para alcanzar una cifra X, que jugar sin medida para demostrarnos a nosotros mismos que podemos elevar el saldo desmesuradamente.
Para concluir esta serie de consejos, comentar que deberiamos considerar las apuestas un negocio a muy corto plazo. Ya que es mucho mas sencillo establecer objetivos para un día, que establecerlos para un més completo. Con ello conseguimos suprimir la presión de querer alcanzar los objetivos rápidamente, algo que influirá en el resto de nuestro juego y en nuestro capital.

